Cómo reducir los costes del personal
Una empresa se dedica al comercio y, tras las rebajas, la temporada está práctica mente agotada, las ventas caen y el margen es reducido. Sin embargo, los costes de estructura y de personal se mantienen.
Opción 1: suspensión por acuerdo
La empresa acuerda con trabajador una suspensión temporal del contrato por mutuo acuerdo. Durante el período pactado la empresa no abona salario y no cotiza a la Seguridad Social, por lo que obtiene un ahorro salarial respecto a la persona en cuestión.
El trabajador conserva su puesto de trabajo, aunque no podrá acceder a ninguna prestación por desempleo. Esta suspensión del contrato es voluntaria para el trabajador, por lo no se puede imponer, pero se ofrece la posibilidad a la plantilla.
Hay trabajadores que no tienen dependencia económica y que estarían dispuestos a disfrutar de un mes sin sueldo. Por ello se debe hacer el acuerdo por escrito, reflejando la fecha de inicio y de finalización, y se indica que el trabajador tiene el derecho garantizado a regresar a su puesto de trabajo.
Opción 2: distribución irregular
Otra opción es acudir a la medida de distribución irregular de la jornada. Con esta medida se puede dar algunas horas de descanso en los meses en los que tenga menos trabajo, a cambio de que los afectados recuperen esas horas dentro de los 12 meses siguientes, cuando la empresa tenga más trabajo, como en la temporada de rebajas.
Si el convenio no regula esta medida, se puede redistribuir hasta el 10% de la jornada anual. La ventaja es que no supone ningún coste económico, ya que únicamente se reducen las horas de trabajo en meses de baja actividad, para después recuperarlas en campañas alta temporalidad ,sin recurrir a las horas extras.
Otras opciones
La reducción voluntaria de la jornada de trabajo durante algunas semanas, con reducción proporcional de salario. Esta opción suele ser bien aceptada por el personal con necesidades de conciliación o por trabajadores con otras fuentes de ingresos.
Concentrar las vacaciones en los meses «valle». Por ejemplo, algunas empresas no permiten disfrutar de vacaciones en épocas más fuertes como las rebajas o las navidades y pactan con la plantilla el disfrute en épocas más flojas, como febrero o agosto.
Si no se puede adoptar ninguna de las opciones indicadas, la ley le permite tramitar un ERTE. Esta medida permite suspender los contratos o reducir las jornadas de trabajo, temporalmente, para superar dificultades temporales que esté atravesando su empresa. La ventaja principal es que se ahorra el salario de esas horas que se dejan de trabajar.